A veces el fútbol paraguayo regala esos resultados que nadie esperaba pero que, en el fondo, recordamos que son posibles. San Lorenzo vapuleó a Nacional por 2-0 en el estadio Arsenio Erico, en la fecha 18 del Clausura, y metió un quiebre importante en la pelea por el campeonato. Marcelo Ferreira abrió la lata a los 22 minutos; Rodrigo Amarilla cerró la cuenta ya entrada la recta final, a los 70. El Rayadito llegó a su segunda victoria consecutiva y suma 10 puntos. El Trico, en cambio, se quedó con 32 unidades pero vio cómo se le complicó seriamente la ilusión de pelear arriba.
Un San Lorenzo que sorprende
Pocas cosas hay más emocionantes en el fútbol local que ver a un equipo chico meterse en el juego de los grandes. San Lorenzo llevaba hambre, presión justa y táctico. Nacional no encontró respuesta; su defensa fue un desastre en momentos clave y el ataque no generó peligro de verdad. Para mí, fue un partido donde el Trico entró dormido y el Rayadito castigó sin piedad.
Lo que viene es fuego
Nacional no tiene margen de error ahora. El sábado 7 de noviembre viaja a La Huerta para enfrentar a Libertad desde las 19:30, un duelo donde necesita imperiosamente ganar para no quedarse atrás. San Lorenzo, mientras tanto, juega en casa contra Rubio Ñu el lunes 9 a partir de las 17:00 en el Gunther Vögel. Aunque a Nacional le sobre talento para rearmarse, este traspié es de esos que pesan en la tabla cuando termina el campeonato. Habrá que ver si el Trico tiene carácter para levantarse.


