¡Ay, chicas! Con este calor infernal que nos azota en pleno agosto, ¿quién no sueña con escapar a un lugar donde el tiempo se detenga y la brisa marina nos acaricie la cara? Yo, Gloria Frizza, les confieso que ya estoy mentalizada para mi próxima aventura, y me topé con un destino en España que me tiene suspirando: la Playa Central de Isla Cristina, en Huelva. ¡Prepárense para la envidia!
Playa Central: el paraíso que no sabías que necesitabas
Arena dorada y aguas tranquilas para un chapuzón sin preocupaciones. La descripción de este lugar ya me tiene comprando el pasaje. Dicen que la Playa Central es un verdadero encanto, con arena fina que te invita a caminar descalza por horas y un mar tan calmo y cristalino que parece una pileta gigante. ¡Ideal para las que, como yo, le tienen un poquito de respeto a las olas bravas!
Un paseo marítimo que lo tiene todo. Después de un buen rato bajo el sol, ¿qué mejor que un refresco y algo rico para picar? La nota cuenta que esta playa tiene un paseo marítimo divino, llenísimo de cafeterías y restaurantes. Ya me imagino degustando algún pescadito fresco, mirando el mar y chusmeando con mis amigas. ¡Un planazo que me hace palpitar el corazón!
Atardeceres que duran una eternidad. Y acá viene lo mejor, lo que me flechó por completo: las puestas de sol. Dicen que en Playa Central, los atardeceres sobre el Atlántico son de otro mundo, tan largos y vistosos que parecen no tener fin. ¿Se imaginan ese espectáculo? Yo, que soy una romántica empedernida, ya me veo con mi pareja, una copita de algo rico en la mano, viendo cómo el cielo se pinta de mil colores. ¡Eso sí que es amor puro y sin filtro!
Llegar es más fácil de lo que parece. Para las que ya están armando el bolso, les cuento que la playa está bien conectada. Se puede ir en auto por la A-49, tomando la salida de Isla Cristina y siguiendo las indicaciones. Y si no tienen coche, ¡no hay problema! Hay colectivos desde Huelva o Sevilla que te dejan cerquita. Eso sí, si van en plena temporada alta, como ahora, es mejor llegar temprano para asegurar un buen lugar, tanto para el auto como para la toalla.
Huelva esconde joyas, y esta Playa Central parece ser de esas que te roban el alma. Para mí, este tipo de lugares son los que realmente valen la pena: esos donde uno puede relajarse, disfrutar de la naturaleza y, de paso, vivir un romance de película con el sol y el mar. ¡Ya estoy soñando con mi próxima escapada a este paraíso onubense!


