Hollywood, preparate: la farándula televisiva brasileña está haciendo ruido y no pienso ignorarlo. La Academia Internacional de Artes y Ciencias Televisivas ya tiró la lista de nominados para los Emmy Internacionales 2026 y, para mi sorpresa (y para muchos, me imagino), Brasil viene con todo, acumulando nada menos que nueve nominaciones. Esto no es joda, es la prueba de que el contenido de allá está rompiendo barreras y se planta de igual a igual frente a producciones de otros rincones del mundo.
La ceremonia donde se van a conocer los ganadores ya tiene fecha: será el 23 de noviembre de este año en Nueva York. Así que, agendá si te interesa ver cómo le va a la tele brasileña en la gran vidriera internacional. Siempre me genera curiosidad cómo producciones de nicho, o que arrancan en mercados más chicos, terminan compitiendo con los tanques de siempre. Este año, parece que los brasileños se pusieron las pilas en serio.
Los candidatos que nos hacen mirar a Brasil
Entre los títulos que tienen chance de llevarse un Emmy, hay de todo un poco. Por ejemplo, en la categoría de Mejor Serie Corta-metragem está Jornada da Vida: Rio Mekong, que suena a esas producciones que te atrapan con paisajes y dramas humanos. Para los amantes de los culebrones, Garota do Momento compite en Mejor Telenovela; si gana, ya me veo a medio Paraguay enganchado buscando dónde verla.
Pero lo que más me llamó la atención es Baila, Vini, el documental de Netflix que cuenta la historia de Vini Jr. y que está nominado en Documentales Deportivos. Me parece un golazo que reconozcan historias de figuras del deporte que van más allá de la cancha, mostrando un lado más humano y, en este caso, con un jugador que no para de dar de qué hablar. Y para cerrar la lista de destacados, Máscaras de Oxigênio (Não) Cairão Automaticamente se metió en la categoría de Mejor Miniserie, lo que indica que no solo de fútbol y novelas vive la televisión brasileña.
Un termómetro de la televisión global
La verdad es que ver a Brasil con tantas nominaciones me hace pensar en cómo está cambiando el panorama de la tele. Antes, los Emmy Internacionales eran como el patio de atrás de los Emmy “de verdad”, los de Estados Unidos. Pero de a poco, con el streaming y la globalización de contenidos, estos premios están tomando más relevancia. Ya no es solo ver qué hacen los gringos, sino qué se cocina en otros países que, por ahí, tienen una mirada más fresca o historias que nos tocan de otra manera.
Me parece que esta ola brasileña no es casualidad. Hay una inversión, un talento y una diversidad de temas que se están atreviendo a explorar. Y eso, para mí, es lo que hace rica a la televisión. Veremos si el 23 de noviembre se llevan los premios a casa o si se quedan solo con la nominación, que igual ya es un montón. Pero una cosa es segura: a Brasil le están prestando atención, y con razón. Y yo, Milena Sosa, estoy acá para contarte cada detalle de cómo la farándula global se redefine, una nominación a la vez.


