¡Ah, el 93! Un año que, para la memoria de esta humilde Doña Chola, quedó grabado a fuego por un escándalo que hizo temblar el planeta entero. Porque si hay alguien que vivía en una burbuja de cristal y fantasía, ese era Michael Jackson. Pero en 1993, esa burbuja estalló en mil pedazos con las primeras acusaciones de abuso sexual infantil que lo pusieron en la mira del mundo.
Todo empezó con Jordan Chandler, un nene de 13 años. Su papá, Evan Chandler, un dentista, fue el que prendió la mecha. Contó que Michael, el 'Rey del Pop', había abusado de su hijo en Neverland, ese rancho de ensueño que, de repente, se convirtió en una pesadilla. Imagínense el revuelo. Michael, el intocable, el que cantaba 'Heal the World', ¿envuelto en algo así? ¡Nadie lo podía creer!
La prensa, una hiena hambrienta
La noticia corrió como reguero de pólvora. Los medios, como hienas hambrientas, se lanzaron sobre Jackson. Cada detalle, cada rumor, era carne de cañón para los programas de chimentos y los diarios. La imagen del 'Rey del Pop', que hasta ese momento era la de un genio excéntrico pero inofensivo, se empezó a desmoronar. De repente, esas pijamadas con niños en Neverland, que antes parecían parte de su inocencia infantil, se vieron bajo una luz muy, muy oscura.
La investigación fue un circo. La policía, los abogados, los periodistas, todo el mundo opinaba. Michael, por su parte, negaba todo rotundamente. Decía que era una extorsión, que querían sacarle plata. Y plata, Doña Chola les asegura, que le sacaron. Porque para evitar un juicio que lo hubiera destruido por completo, su equipo legal llegó a un acuerdo extrajudicial con la familia Chandler. Se habló de 20 millones de dólares. ¡Una fortuna!
Ese acuerdo, si bien evitó el escarnio público de un juicio, también dejó una sombra de duda que Michael nunca se pudo sacar de encima. Para muchos, el hecho de pagar era una admisión tácita de culpa. Para otros, era la única forma de escapar de una persecución mediática brutal. Lo cierto es que, a partir de ese momento, la vida de Michael Jackson no volvió a ser la misma. Aunque siguió haciendo música y giras, esa mancha lo persiguió hasta el final de sus días, y la controversia se reavivó años después con nuevas acusaciones y el documental 'Leaving Neverland'. Un escándalo que, como buena chismosa, les digo que marcó un antes y un después en cómo se miró la vida de las estrellas.