Hay promesas que quedan en la ronda de vestuario y otras que se graban en la piel para toda la vida. Marc Cucurella eligió la segunda opción y ahora carga en el codo izquierdo la cara de Luis de la Fuente sosteniendo la Copa del Mundo. Sí, lo hizo de verdad.
El defensor español había soltado esta joya durante la concentración de España en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá: si la Roja ganaba, se tatuaba al entrenador. Y bueno, ya sabemos cómo terminó la historia. Cucurella cumplió.
¿Una promesa de borracho o una lealtad inquebrantable?
En las redes, los compañeros de selección enloquecieron. Mikel Merino escribió "Histórico" con el emoji de la risa, como quien dice "este tipo está completamente loco". Carlos Alcaraz —sí, el tenista— se sumó con un "Impresionante" y un aplauso. Otros como Borja Iglesias, Yeremy Pino y Álex Baena también se habían sumado a la promesa en algún momento, pero hasta ahora Cucurella es el único que cumplió.
Lo que me fascina acá no es solo la locura del tatuaje —que la hay, claro—, sino que pasó. Esas promesas de vestuario muchas veces quedan en promesas. Los muchachos se olvidan, se arrepienten, o simplemente la vida sigue. Pero este pibe se fue de vacaciones antes de unirse al Real Madrid y lo primero que hizo fue sentarse en una silla, levantar la manga izquierda y decir "que pase la aguja".
¿Qué dice esto de Cucurella?
Hay algo que respeto de esto: la palabra vale. En un mundo donde los futbolistas son cada vez más cautelosos con lo que dicen en público, donde medir cada frase es ley, Cucurella soltó una promesa de esas que duelen si no cumples, y la cumplió sin dudar. No es que le haya salido bien en el tatoo —la cara de Luis ahí en el codo es lo que es—, pero la actitud de "promesa cumplida" que posteó en Instagram tiene su gracia.
Ahora la pregunta es si los otros —Merino, Pino, Iglesias, Baena— van a animarse. Algo me dice que en el frío de la realidad, con el tatoo permanente mirándoles desde la piel, van a encontrar motivos para dejarla pasar. Pero Cucurella ya metió el gol. Y eso, en la farándula del fútbol, también cuenta.


