¡Che, este es un no parar! El consultor político Fernando Cerimedo, que ya venía con problemas por la denuncia de su expareja, Nadia Beller, ahora sumó un nuevo capítulo a su novela de terror. La justicia boliviana le clavó otra prisión preventiva, pero esta vez por un asunto de presunto enriquecimiento ilícito. Parece que el hombre tiene más problemas que un sudoku.
Resulta que un tribunal de Bolivia, con el juez Douglas Borda al frente, decidió que Cerimedo se quede guardadito seis meses más. ¿Dónde? Nada menos que en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, allá en La Paz. O sea, no es que va a pasar unas vacaciones en un resort, precisamente. Se ve que los bolivianos no se andan con chiquitas cuando se trata de estas cosas.
¿Quién es Fernando Cerimedo y por qué nos importa?
Para quienes no lo tienen tan fichado, Fernando Cerimedo no es un NN cualquiera. Es un consultor político que, por lo visto, tiene un historial más cargado que colectivo en hora pico. Su nombre ya había saltado a la fama por el escándalo que se armó con su expareja, Nadia Beller, quien lo denunció por agresión. Ese tema ya lo tenía complicado, con una investigación abierta que le pesaba como una mochila de piedras.
Pero, como si fuera poco, ahora le meten este nuevo expediente. Enriquecimiento ilícito, ni más ni menos. Esas son palabras mayores en cualquier parte del mundo, y más cuando te mandan a una cárcel de máxima seguridad. Uno se pregunta qué tan "consultor" era y qué tanto "negocio" hacía por lo bajo. Porque una cosa es asesorar y otra muy distinta es que te acusen de llenarte los bolsillos de forma ilegal. Se ve que las consultorías le salieron redondas, pero no de la forma más ética, ¿verdad?
La chuchi opina: ¿Hasta cuándo va a durar esta novela?
A ver, seamos sinceras: cuando un famoso (o alguien que se mueve en el círculo de los famosos y la política, que es casi lo mismo) empieza a coleccionar causas judiciales como figuritas, la cosa se pone densa. Primero, la denuncia de su ex, que ya de por sí es un tema delicado y grave. Y ahora, esto del enriquecimiento ilícito, que lo deja seis meses más encerrado. Para mí, este hombre tiene un imán para los problemas.
Lo que me llama la atención es cómo de repente le saltan todas estas cosas. ¿Será que antes se tapaba todo mejor, o es que ahora la justicia está más atenta? Sea como sea, la imagen de Cerimedo está por el piso, y con cada nueva medida judicial, se hunde un poco más. Ya no es solo el chisme de la agresión, que es tremendo, sino que ahora se suma la sospecha de que la plata no era del todo limpia. Y eso, mis amores, es un golpe bajo que te deja knock-out en la arena de la farándula y la opinión pública. Veremos si logra salir de este embrollo, o si esta novela tiene todavía muchos capítulos más en Chonchocoro.


