¡Atención, porque las Bandana no se guardan nada! Las reinas del pop de principios de los 2000, Lowrdez, Lissa Vera, Valeria Gastaldi y Virginia da Cunha, desataron la polémica en un podcast al recordar los pormenores de su pasado. Parece que la vida de “maripositas y rosa” no fue tan idílica como parecía, y tuvieron que enfrentar situaciones incómodas y humillantes de parte de figuras prominentes de la televisión.
Cuando “pasarse el disco por las partes” no era un cumplido
La que habló sin filtros fue Lissa Vera, quien no dudó en rememorar un episodio que las hizo reaccionar enérgicamente contra Santiago del Moro. Según la cantante, cuando el ahora conductor de Gran Hermano era presentador en Much Music, tuvo la desafortunada idea de “pasarse el disco por algunas partes” durante una entrevista. La indignación de las chicas fue tal que, según sus propias palabras, lo “amenazaron” y Santiago tuvo que pedirles disculpas. Si bien con los años pudieron tomarse la situación con humor, la anécdota ilustra la impunidad que algunas figuras manejaban en esa época.
Pergolini y los “cinco bolas”: la gordofobia de los 2000
Pero Del Moro no fue el único en la mira. Las Bandana también dedicaron críticas a Mario Pergolini y Roberto Pettinato. Virginia da Cunha relató que los comentarios sobre sus cuerpos eran una constante, y Lissa remató la anécdota de Pergolini: “Nos decía que éramos cinco ‘bolas’”. ¡Sí, leíste bien! La misma Lissa confesó que estuvo a punto de confrontarlo en el programa por los dichos de Pergolini hacia Valeria Gastaldi. «No le cabió, obviamente, porque como le fui al hueso, no podía seguir», remató Lissa, dejándolo sin palabras. Es que en ese entonces, la “crítica” venía cargada de comentarios gordofóbicos y misóginos, algo que hoy, como bien señala Lissa, los expondría directamente a la “hoguera de la cancelación”.
Este es, sin dudas, el punto central: las integrantes de Bandana, siendo jóvenes en sus inicios, tuvieron que soportar comentarios invasivos sobre sus cuerpos y apodos malintencionados como “Bandancha”. Es lamentable que en esa época, figuras “intocables” de la televisión se sintieran con el derecho de humillar y descalificar a mujeres jóvenes con total impunidad. Hoy, afortunadamente, la sociedad ya no tolera esas actitudes, y es un acierto que las chicas, después de tanto tiempo, pongan los puntos sobre las íes. Es un recordatorio de cómo la percepción pública y la lucha por el respeto han evolucionado, un eco que resuena también en nuestra región, donde la figura de Bandana marcó a toda una generación y donde, lamentablemente, los comentarios despectivos hacia las mujeres en los medios no eran una rareza. ¡Bien por ellas que no se callaron nada!


