¡Atención, gente! La farándula deportiva y judicial está que arde con una noticia que nos dejó con la boca abierta. Ni más ni menos que Jonathan Fabbro, ese ex-pelotero que supo vestir la camiseta de Cerro Porteño y de la Selección, quiere volver al país para terminar de cumplir su condena. Sí, así como leen: el hombre, que está preso en Argentina, pidió a la Justicia de allá que lo dejen compurgar el resto de sus 16 años de cárcel acá en Paraguay.
¿Cómo es el pedido de Fabbro?
La información saltó en el programa radial Justicia al Día, de Roberto Pérez, y enseguida se hizo eco en todos lados. Fabbro fue condenado en septiembre de 2019 y, según los cálculos, recién saldría en diciembre de 2033. ¡Falta un montón todavía! Ahora, la jueza de Ejecución Penal, Sandra Silveira, explicó que el pedido de traslado está dentro de lo que permite el Acuerdo sobre Traslado de Personas Condenadas del MERCOSUR, que Paraguay ratificó con la Ley N° 3536/2008. Este acuerdo busca que los condenados puedan seguir su pena en su país de origen o donde tengan residencia legal.
Ojo, la jueza aclaró que esto no significa que el traslado ya esté aprobado, ¡ni ahí! Es solo el primer paso para que se empiece a tramitar y se verifique si Fabbro cumple con todos los requisitos. O sea, la cosa recién empieza y no hay nada dicho.
¿Qué opina La Chuchi?
La verdad, este pedido de Fabbro es un baldazo de agua fría para muchos, especialmente para las víctimas y sus familias. Después de un caso tan mediático y doloroso, la idea de que un condenado por un delito tan grave pueda volver a 'casa' siempre genera un revuelo enorme. Para mí, la Justicia tiene que ser clarísima y transparente en este proceso, porque la gente está atenta y no se va a tragar cualquier cosa.
Veremos qué pasa con este pedido, si Fabbro cumple con todo lo que se le pide y si finalmente la Justicia argentina y paraguaya dan el ok. Lo que sí les digo es que esto va a dar mucho de qué hablar en los próximos meses y acá en Que Circo vamos a estar con la lupa puesta en cada detalle. ¡Esto recién arranca, comadres!


