¡Queridas y queridos, prepárense para este chisme que me tiene entre fascinada y un poco en shock! Mientras nosotras nos rompemos el lomo buscando la tela perfecta, el accesorio importado y el maquillaje de alta gama para nuestras galas y eventos, en Brasilia están a punto de lanzar una movida que redefine lo que significa "brillar" en el mundo del cosplay. Hablo del Metrópoles Game Festival, que del 21 al 23 de agosto va a ser el epicentro de la cultura gamer en la Arena Mané Garrincha, y que trae una propuesta que me hizo levantar una ceja: el LowcostPlay.
Cuando la billetera no da, el ingenio explota
Olvidate de las producciones millonarias que vemos en las Comic-Cons y los eventos más top. Este festival, que encima tiene entrada gratuita (¡un golazo!), se la juega por un concurso de cosplay que valora la imaginación por encima del lujo. El sábado 22 de agosto, el escenario no va a ser para los que gastaron una fortuna, sino para los que armaron sus personajes de videojuegos, series o animes con lo que tenían a mano. ¿Latas de gaseosa? ¿Cartón? ¿Papel de diario? ¡Todo vale si el ingenio está presente!
Lo más jugoso es que acá no hay jurados técnicos ni referencias visuales para comparar. ¡Pura democracia! El público presente es el que decide quién se lleva el trofeo, el certificado y la módica suma de R$ 200 (unos 350 mil guaraníes, para que se ubiquen). Los participantes solo tienen que subir al escenario, mostrar su creación desde varios ángulos, posar para las fotos y, si se animan, hasta interpretar al personaje. ¡Me muero por ver esas performances!
¿Un giro de tuerca al glamour o un papelón?
A ver, como Roro Benítez, cronista de alfombra roja y paladar fino, debo admitir que al principio me chocó un poco la idea. ¿Un cosplay sin brillo, sin ese 'je ne sais quoi' de la alta costura friki? Pero pensándolo bien, tiene su encanto. En un mundo donde todo es mostrar lujo y perfeccionismo, esta es una patada al tablero. Es como decir: "No necesito gastar fortunas para tener actitud y ser memorable".
Me parece una movida refrescante que le da espacio a la creatividad genuina y al humor, que a veces se pierde entre tanto presupuesto desmedido. Quizás no sea el tipo de look que yo llevaría a una gala, pero aplaudo el desparpajo. Quién sabe, capaz de ahí sale la próxima gran estrella del cosplay que nos demuestra que el estilo no está en el precio, sino en la cabeza. ¡Habrá que seguir de cerca a estos talentos del cartón y la cinta adhesiva!


