¡Ah, el 2002! Qué año, mis amores. Mientras acá en el Cono Sur la cosa estaba medio complicada, en Hollywood teníamos un culebrón de esos que nos gusta masticar con un buen tereré. La protagonista, nada menos que Winona Ryder, la misma que nos enamoró en 'Jóvenes y brujas' y 'Mujercitas'. ¿Quién iba a decir que esa carita de ángel terminaría en la comisaría?
Resulta que el 12 de diciembre de 2001, la pillaron in fraganti en la exclusiva tienda Saks Fifth Avenue de Beverly Hills. La acusación: robar más de 5.500 dólares en ropa y accesorios. ¡Cinco mil quinientos, che! No era un chicle, precisamente. Lo más escandaloso fue que, según los reportes, la actriz no solo metía las cosas en su cartera, sino que también ¡cortaba las etiquetas de seguridad! Un nivel de profesionalismo para el hurto que uno no espera de una estrella de su calibre.
El juicio del año: un show aparte
El juicio, que se extendió por varios meses de aquel 2002, fue un verdadero espectáculo mediático. Los fiscales presentaban pruebas, los abogados de Winona intentaban justificar lo injustificable. La defensa argumentaba que todo era un malentendido, que la pobre Winona estaba 'investigando' para un papel. ¿Investigando cómo robar? ¡Por favor! La gente se reía, la prensa se daba un banquete.
Lo cierto es que la seguridad de la tienda la tenía en la mira hacía rato. Había videos, testimonios... No había por dónde escapar. La imagen de la dulce Winona se desmoronaba como un castillo de naipes. En noviembre de 2002, el veredicto llegó: culpable de hurto mayor y vandalismo. La sentencia fue condicional, con tres años de libertad condicional, 480 horas de servicio comunitario y una multa de 10.000 dólares, además de la obligación de pagarle a la tienda lo que había 'tomado prestado'. Y, por si fuera poco, le ordenaron ir a terapia psicológica. ¡Un combo completo!
Este escándalo le dio un golpe durísimo a su carrera. Winona, que venía de ser una de las actrices más solicitadas de los 90, se vio obligada a bajar el perfil. Tardó un buen tiempo en recuperar la confianza de Hollywood y del público. Hoy, la vemos de nuevo brillando en series como 'Stranger Things', lo que demuestra que, a veces, hasta los peores tropiezos pueden ser el inicio de un regreso triunfal. Pero en 2002, mis queridos, Winona Ryder fue la reina de los titulares por un motivo que nadie se esperaba: ¡la cleptomanía de la alfombra roja!