¡Ay, Dios mío, criatura! Hablar de Jerry Lee Lewis es hablar de escándalos, ¿verdad? Pero en 1980, el 'Killer' se pasó de rosca y nos dejó a todos con la boca abierta. Fue un año de esos que ni el mejor guionista de telenovelas se hubiera atrevido a inventar. Y Doña Chola, que tiene memoria de elefante para estas cosas, te lo cuenta como si fuera ayer.
Resulta que en agosto de 1980, el mundo del rock and roll se sacudió con una noticia trágica: Shawn Stephens, la quinta esposa de Jerry Lee Lewis, apareció muerta en su casa de Hernando, Misisipi. La versión oficial fue que se ahogó en una piscina, pero, ¿vos sabés cómo es esto? La gente empezó a murmurar, a atar cabos, y la sombra de la duda se cernió sobre el pobre Jerry Lee. No era la primera vez que una de sus esposas tenía un final turbio; su cuarta mujer, Jaren Pate, también había fallecido en circunstancias poco claras.
Pero lo que realmente hizo explotar la bomba fue lo que pasó a continuación. ¡Atención, atención! Apenas 77 días después de la muerte de Shawn, ¡sí, escuchaste bien, 77 días!, Jerry Lee Lewis se casó. ¿Con quién? ¡Con Kerrie McCarver! ¿Y quién era Kerrie? ¡Nada menos que la hija de su primo, Rusty McCarver! ¡Imaginate el revuelo! La prensa, los fans, todo el mundo estaba escandalizado. ¿Cómo era posible que el hombre se estuviera casando tan rápido, y encima con una pariente, después de una tragedia así? Parecía sacado de una película de terror con toques de comedia negra.
El escandalazo y sus consecuencias
El casamiento con Kerrie McCarver fue la gota que derramó el vaso para muchos. Ya la vida personal de Jerry Lee Lewis era un desastre, plagada de problemas con el alcohol, las drogas y, por supuesto, sus múltiples matrimonios. Pero esto de casarse con la hija de su primo tan poco después de la muerte de su anterior esposa, ¡eso fue demasiado! La gente lo juzgó, lo criticó, y su reputación, que ya estaba bastante golpeada, terminó por los suelos. Fue un golpe duro para su carrera, aunque, siendo Jerry Lee, siempre encontraba la forma de reinventarse o de seguir generando titulares.
Este episodio demostró una vez más que el 'Killer' era un hombre de extremos, tanto en su música como en su vida. Un torbellino de talento y autodestrucción que no le importaba el qué dirán. La unión con Kerrie duró 21 años, lo que para Jerry Lee ya era un récord. Pero ese 1980 quedó marcado a fuego como el año en que Jerry Lee Lewis nos dio una lección magistral de cómo llevar el drama personal al extremo más absoluto, dejando a la farándula con material para décadas.
Y así, mis amores, es como se hace historia en la farándula. No solo con éxitos musicales, sino con un poco de tragedia, un mucho de polémica y un toque de incesto, ¡como para que no falte nada!