Parecía que nada podía ser más mediático que la separación de Angelina Jolie y Brad Pitt en 2016. Pero 2021 llegó con un recordatorio: en Hollywood, el drama nunca se va, solo toma otros nombres.
Ese año, la pareja enfrentó una batalla legal brutal por Chateau Miraval, la bodega que compartían en Francia. Jolie vendió su participación en el viñedo a la compañía rusa Shuka sin el consentimiento de Pitt, quien demandó a su expareja argumentando que habían acordado no vender sin aprobación mutua. Pitt pedía 250 millones de dólares en daños. Jolie contraatacó, alegando que la empresa rusa tenía conexiones con la familia de Putin y que eso representaba un riesgo de seguridad. El circo mediático explotó.
Seis años de fuego cruzado
Pero la bodega era solo la punta del iceberg. En paralelo, seguían litigando por la custodia de sus seis hijos. En mayo de 2021, un juez desestimó la solicitud de Jolie para remover a Pitt del litigio de custodia, lo que significaba que la batalla continuaría. Luego, en noviembre, un tribunal de apelaciones favoreció parcialmente a Pitt, permitiendo que recuperara cierta participación en la custodia de sus hijos menores. Jolie se mostró «profundamente desconsolada» (según sus propios comunicados), mientras que Pitt intentaba proyectar que solo buscaba una relación equitativa con sus hijos.
Lo que hizo este escándalo especialmente resonante fue la brutalidad de la transparencia mediática. Ambos usaban comunicados públicos, filtraciones selectivas a la prensa y sus redes sociales como armas. Los fans se dividían en bandos irreconciliables. Cada nuevo giro legal era trending topic mundial.
El legado de 2021
La batalla no terminó ese año (seguiría años después), pero 2021 quedó marcado como el momento en que la separación Jolie-Pitt dejó de ser solo un divorcio y se convirtió en un fenómeno de cultura popular. Mientras tanto, sus hijos crecían en medio de una guerra legal que prometía no acabar jamás.
Hollywood aprendió una lección: cuando dos megaestrellas se separan, no es solo un chisme. Es un evento geopolítico con bodega francesa incluida.