Encarnación ya respira Rally. Los primeros vehículos de competencia que rodarán en la undécima fecha del Campeonato Mundial de la FIA descargaron sus ruedas en Paraguay, y el Sambódromo comenzó su metamorfosis de ciudad dormida a epicentro del automovilismo mundial. No es solo un traslado de máquinas: es el pulso de una semana que va a cambiar la cara del país.
El movimiento es frenético. Junto a los autos llegó la logística internacional —camiones, contenedores desde Europa— con toda la estructura que los equipos necesitarán durante la competencia. Encarnación, la Costanera, el Parque de Servicios: todo se está reconfigurando. Es el escenario armándose en vivo, y eso tiene su encanto.
Los pilotos que entran en cancha
Entre los primeros en pisar tierra paraguaya están tres Toyota GR Yaris traídos desde España por Motor & Sport Institute. Esos autos vienen con historia: rodaron en el Rally Japan hace poco y ahora aterrizan en territorio sudamericano. Pero acá viene lo picante: llegaron configurados para asfalto, así que necesitarán adaptación para enfrentar los caminos de tierra de Itapúa. Es decir, el trabajo técnico recién empieza.
Los pilotos que subirán a esas máquinas son Alejandro Cachón (España), Diego Domínguez Jr. y Andrea Lafarja, ambos paraguayos. Para la dupla local, esto es un mojón importante: competir en el WRC en casa no es cualquier cosa. Domínguez Jr. y Lafarja tienen una responsabilidad adicional —la de representar al país en su propio patio— que otros pilotos no cargan. Eso pesa, aunque sea en la cabeza.
El caos hermoso de un Mundial
Lo que está pasando en Encarnación ahora es ese caos controlado que solo genera un evento de esta envergadura. Contenedores llegando de media Europa, equipos de distintos países coordinándose, infraestructura montándose a contrarreloj. Es el circo del automovilismo en acción, y por supuesto, en Paraguay casi no nos damos cuenta de lo que significa. Para el público local, probablemente sea un fin de semana ruidoso y lleno de gente. Para los que entienden de Rally, es una fiesta que llega cada tantos años.
El detalle que mata es este: el Rally del Paraguay es apenas la undécima fecha del calendario mundial. No es el primero, no es el último, pero es acá. En Itapúa. Eso merece que por lo menos nos enteremos de lo que está por venir antes de que suene el primer motor.
Falta poco. Los autos están. Los pilotos están llegando. Ahora solo falta que rueden.


