¡Ay, chicas! La que no se atreve es porque no quiere. Y la que se atreve, como nuestra querida Miss Sogue, Edith Martínez, nos regala estas perlitas. La modelo, conocida en la farándula paraguaya por su figura imponente y su personalidad sin filtros, se soltó y declaró que uno de sus mayores placeres es desestabilizar a los machos con solo una mirada. ¿Quién la juzga? ¡Yo no!
El arte de la provocación made in Paraguay y la búsqueda de un digno contrincante
Edith, sin pelos en la lengua, contó que se divierte un montón cuando nota que un hombre pierde la seguridad frente a ella. “Me gusta ponerle nervioso a los hombres”, tiró, y la verdad es que la entiendo. ¿Qué hay más divertido que ver a un tipo, que se cree muy canchero, de repente tartamudear o bajar la mirada por tu culpa?
Cuando le preguntaron si le gusta provocar, la Miss Sogue fue clarísima: “Sí, me divierte muchísimo. Me gusta esa sensación de saber que con una mirada puedo poner a un hombre bastante nervioso”. Y cuando se da cuenta de que el efecto está funcionando, ¿qué hace? ¡Mantiene la mirada un poquito más! Una maestra del juego, sin duda.
“Sí, me divierte muchísimo. Me gusta esa sensación de saber que con una mirada puedo poner a un hombre bastante nervioso.”
Pero ojo, que Edith Martínez también tiene su talón de Aquiles. No todo es provocar y salir ilesa. A ella también la pueden poner nerviosa, y nos reveló qué tipo de hombre logra ese efecto. “Uno que sea seguro de sí mismo, divertido y con personalidad. Si además sabe seguirme el juego, ahí ya tiene mi atención”, confesó. Es decir, Miss Sogue no busca un hombre que se achique ante su presencia, sino un verdadero contendiente, alguien que esté a su altura en el juego de la seducción y que sepa devolverle la pelota.
Para mí, esta declaración de la Miss Sogue es un llamado a la acción para todos esos galanes que creen que con un piropo barato ya la tienen. Edith está buscando un macho alfa que no solo aguante su ritmo, sino que también la desafíe y la sorprenda. Su personalidad pública, siempre desinhibida y fuerte, se alinea perfectamente con este tipo de búsqueda: no se conforma con menos. Quiere un hombre que la entienda, que no se intimide y que sepa mantener viva la chispa. Y me parece genial que lo diga, porque al final del día, ¿quién quiere un hombre aburrido al lado?
Lo que me genera un poco de ruido es esa táctica de prolongar la mirada “para ver hasta dónde aguanta”. Querida, a veces menos es más. Elegancia, siempre. Pero una cosa es segura: Miss Sogue sabe lo que quiere y no tiene miedo de decirlo, buscando a ese hombre especial que pueda desestabilizarla tanto como ella desestabiliza al resto. ¡Un verdadero desafío para cualquier galán paraguayo!


