Hay pilotos que nacen para ciertos terrenos, y Alejandro Galanti es pura prueba de eso. El más ganador de la historia del Rally del Chaco metió una jornada sabatina de esas que no dejan dudas: se llevó la segunda etapa del Transchaco con un tiempo de 2 horas 57 minutos y 43,3 segundos, suficiente para trepar al primer puesto de los cronos acumulados y ponerse al alcance de su séptimo título chaqueño.
La dupla Galanti-Marcelo Toyotoshi (copiloto) en el Toyota Gazoo Racing pilló una oportunidad de oro cuando Fabrizio Zaldívar abandonó el sábado por inconvenientes en el motor de su Sköda. No completó el tramo de Aduanas a Infante Rivarola. Ese tipo de cosas pasan en los rallies, pero para Galanti fue como agua bendita: aprovechó con soltura, manejó casi impecable y cerró con una ventaja bastante cómoda sobre Miguel Zaldívar (H), que quedó segundo. Gustavo Saba Rodríguez, actual campeón chaqueño, anda tercero, pero a 4 minutos 37 segundos del liderato.
Un verdadero apasionado del barro y la velocidad
Galanti no es uno de esos pilotos que aparece cada tanto; es un fenómeno del Rally del Chaco, una institución en el circuito occidental. Con siete coronas en vista, el tipo maneja con la soltura de quien ya conoce cada curva, cada tramo, cada trampa de esa pista que devora pilotos. Su palmarés dice lo que dice: no está ahí de casualidad.
Hoy —la tercera y última etapa— viene fuerte. Seis tramos cronometrados, 121,73 kilómetros de pura competencia sin contar enlaces, y Galanti va a salir como un cohete. Con esa ventaja en el bolsillo y manejando en casa, el título está bastante cerca. Para su rival, será un domingo de presión pura: hay que remontar en terreno donde el rey juega desde hace años.


