Vane Trinidad se sinceró sobre sus gustos en hombres y, bueno, las cosas quedaron claras: los tibios no tienen oportunidad. La morenaza fue tajante: le encanta que un tipo insista, que demuestre interés real y que no le tenga miedo a parecer rogón.
¿Cuánto tiene que insistir un hombre para conquistarla?
Para Vane, la insistencia es sinónimo de interés genuino. Un tipo que le escriba, que la busque, que recuerde detalles de ella. Lo que no aguanta es el desaparecido que tira un mensaje y después se pierde. "A mí no me conquistan los tibios", fue su frase clave. Eso de hacerse el importante, de jugar al distante, no va con ella.
"Yo quiero un hombre decidido", aclaró. No es complicado de entender si uno realmente tiene ganas. Le gusta sentir que está pendiente de ella, que se acuerda, que busca sacarle una sonrisa. Pero si un flaco escribe una vez y después desaparece, que no vuelva a reclamar nada.
El límite entre rogón de amor y falta de dignidad
Vane trazó una línea clara. Sí a la insistencia, pero no a cualquier precio. "Una cosa es ser rogón por amor y otra muy distinta es no tener dignidad", soltó. Si un flaco se cansa y decide irse, bienvenido sea. No es su problema. Ella no va a andar detrás de nadie.
Lo que Vane busca es un hombre que luche por lo que quiere, que demuestre con hechos que quiere estar con ella, pero siempre desde un lugar de hombre, no de perro faldero. Hay dignidad en ambos lados de la cancha.


