Mirá que son fechas raras para el fútbol paraguayo. El 12 de agosto —el miércoles próximo— Cerro Porteño viaja a enfrentar al Palmeiras en su cancha, y ese mismo día el universo decide poner en escena lo que parece el guion de una película de ciencia ficción: eclipse solar total, alineación de seis planetas, lluvia de meteoritos y luna nueva. Todo junto. Nde tavy.
Los fenómenos que van a iluminar (o oscurecer) el partido
El eclipse será visible desde Groenlandia, Islandia y el norte de España —así que desde el estadio del Palmeiras en São Paulo no se vería en su máxima expresión, pero el ambiente cósmico igual estará ahí—. Lo que sí va a suceder en toda la región es la alineación de Mercurio, Júpiter, Urano, Saturno, Neptuno y Marte. Seis cuerpos celestes formando un arco sobre el cielo en las horas previas al amanecer: nada del otro mundo, pero visualmente es fuerte. (Y bueno, técnicamente no van a estar alineados en línea recta ni agrupados en el espacio, pero para la mayoría de nosotros que no somos astrónomos, la vista es lo que cuenta.)
A eso sumale una lluvia de meteoritos cruzando el cielo y la luna nueva que se producirá exactamente a las 13:36 horas del mismo día. Todo eso mientras Cerro juega.
¿Señal del destino o solo coincidencia astrológica?
Acá es donde te preguntás: ¿esto qué significa para el Rojo? En el fútbol paraguayo sobran las supersticiones, los amuletos y las lecturas de signos. Algunos dirían que un partido bajo eclipse, lluvia de meteoritos y alineación planetaria es de todo menos una buena señal. Otros, que es el momento perfecto para que Cerro haga un gol épico que pase a la historia.
Lo que está claro es que si el equipo pierde, alguien va a culpar a los planetas. Y si gana, bueno, entonces los astros se alinearon para la gloria roja. Que es lo lindo del fútbol: siempre hay una explicación cósmica a mano.


