Nacional necesitaba un timonel urgente después del papelón ante Racing, y la dirigencia eligió volver a casa: Daniel Carreño asume el banco tricolor. No es un fichaje de moda ni una apuesta arriesgada. Es el técnico que en 2002 metió a Nacional en la élite del fútbol uruguayo y que ganó títulos jugando un fútbol que, para la época, era de los mejores del continente.
¿Qué fue lo que Carreño logró en su primer paso por Nacional?
Llegó en 2002 tras sacar campeón a Wanderers en la Liguilla 2001. Ese mismo año, metió campeón a Nacional venciendo a Danubio en las finales. Fue el tricampeonato: los tricolores habían ganado en 2000 y 2001 con Hugo de León, y Carreño cerró la racha. En 2003, revalidó con el Torneo Apertura y un ataque que olía a gol con Sebastián "Loco" Abreu en la punta. Pero después vinieron las complicaciones: perdió el Clausura y, lo más importante, la final contra Peñarol —que llega potentado con José Luis Chilavert en el arco—. Después se fue.
¿Y qué pasó cuando regresó en 2007?
Menos rosado. Volvió al club pero sus resultados fueron mediocres: terminó 12° en el Clausura 2006-2007 y en la Copa Libertadores perdió en cuartos ante Deportivo Cúcuta. Ganó la Liguilla para meter a Nacional en la Libertadores de 2008, pero en el Apertura lo echaron a los dos meses, en la séptima fecha.
¿Puede Carreño rescatar al tricolor de esta crisis?
Aquí es donde se pone picante. Carreño no es un novato: pasó casi dos décadas trabajando en Medio Oriente y tuvo dos recorridas recientes por Wanderers. Sabe de fútbol, de presión, de estructuras. El punto es si en Nacional —un club que cambió mucho desde 2003— puede reproducir la magia del tricampeonato o si, como en 2007, será un intento de gloria pasada. La dirigencia apuesta a que la experiencia pesa. Yo espero que sea más 2002 que 2007.


