¡Ah, el 85! Un año que, para la farándula, tuvo nombre y apellido: Madonna y Sean Penn. La pareja del momento, la 'Material Girl' que lo estaba rompiendo todo y el actor 'rebelde sin causa' que ya venía con fama de malhumorado. La cosa es que estos dos se flecharon mal y decidieron casarse en secreto. ¡Secreto, dice Doña Chola! Como si algo relacionado con Madonna pudiera ser secreto en esa época.
La fecha elegida fue el 16 de agosto de 1985, justo el día del cumpleaños número 27 de Madonna. El lugar, una colina en Malibú, California, en la casa del entonces manager de Penn. La idea era una ceremonia íntima, con unos pocos invitados. Pero, ¡ay, mi amor! La prensa ya tenía el dato y se armó la gorda.
El día que Sean Penn perdió los estribos (otra vez)
Imaginate la escena: Madonna, divina ella, con un vestido de novia que hoy sería vintage, y Sean Penn, con su cara de pocos amigos, tratando de mantener la compostura. Pero afuera, el cielo de Malibú parecía una base militar. Helicópteros, muchos helicópteros, zumbando sobre la propiedad, todos repletos de paparazzis con sus teleobjetivos listos para captar la exclusiva. La privacidad, para ellos, era una palabra que no existía en el diccionario.
Y claro, Sean Penn no aguantó. El hombre, que ya tenía fama de tener la mecha corta, agarró un arma, dicen que una pistola, y empezó a disparar al aire para ahuyentar a los helicópteros. ¡Sí, escuchaste bien! Disparos en una boda. Eso no es un casamiento, es una película de acción. Los invitados, entre los que estaba Christopher Walken, se quedaron con la boca abierta. La situación era un caos total, una mezcla de glamour, adrenalina y un toque de locura que solo Madonna y Sean Penn podían protagonizar.
El escándalo fue mayúsculo. Las fotos de los helicópteros y los relatos de los disparos coparon las portadas de todo el mundo. La boda, que querían discreta, terminó siendo la más ruidosa y comentada del año. Fue el inicio de un matrimonio explosivo, lleno de pasión, celos, denuncias y mucha, pero mucha, atención mediática, que duró solo cuatro años.
Y bueno, así fue el 85, el año en que Madonna y Sean Penn nos mostraron que el amor, a veces, viene con balas y helicópteros. ¡Un verdadero circo, te digo!