Joshua Durksen tiene claro que en la FIA Fórmula 2 no solo se gana con velocidad: también hace falta un proyecto de marca. Por eso, con PUMA como socio oficial desde principios de 2025, el piloto paraguayo acaba de desembarcar en el negocio de la indumentaria y el merchandising, aprovechando para conectar directo con la gente que lo sigue.
El lanzamiento fue en el Distrito Perseverancia de Asunción, donde Durksen montó todo un operativo comercial con la ayuda de Kemsa. Nada de discursos largos ni poses de ejecutivo: Joshua estuvo ahí, en la cancha, sacándose fotos, firmando autógrafos y compartiendo tiempo real con los fans.
La jugada inteligente del automovilista en tiempos de redes
La alianza con PUMA no es casualidad. Es una movida estratégica que posiciona a Durksen no como un piloto más, sino como una marca en sí mismo. En un deporte donde los patrocinios son la sangre, tener una casa deportiva de ese peso respaldando tu nombre abre puertas que van mucho más allá de la ropa técnica.
Lo que marca la diferencia acá es la actitud. Hay famosos que lanzan una línea de indumentaria y desaparecen: Joshua hizo lo opuesto. Se quedó para interactuar, especialmente con los más chicos. Eso no es showmanismo barato; es saberse que tu carrera en la F2 todavía está armándose y que la base de fans es lo que te sostiene cuando las vueltas no salen como querés.
En Paraguay, esto de un deportista que se mueve en una categoría internacional con proyecto de marca propio no es común. Durksen está jugando en serio: no solo en el circuito, sino en el negocio. Y eso me late. No es que está en la F2 y punto; está armando un ecosistema alrededor de su nombre. Eso habla de cabeza fría.
El operativo en el Distrito Perseverancia fue redondo. La gente del automovilismo local sabe que Joshua va en serio. Ahora toca ver si esa línea de indumentaria llega a las manos de la gente y si la inversión en marca da los frutos que espera mientras compite en una de las categorías más exigentes del mundo.


