¡Ay, qué lindo es cuando el amor... o el desamor, en este caso, se desborda en la pantalla! Este viernes pasado, el programa “Kaos” de GEN, con nuestra querida Carmiña Masi al frente, fue escenario de un guarará de aquellos entre el periodista Roberto Coronel y el panelista Lucas Renatto. Mi corazón de chismosa latió fuerte con cada frase, ¡porque se tiraron con munición pesada!
Todo empezó cuando Lucas, muy a su estilo, le dijo a Coronel que estaba “desesperado por la fama”. Y ahí, mis amores, el infierno se desató. Roberto, visiblemente molesto, le mandó un recadito a Lucas a través de Carmiña que fue como un puñal: “Tus interpretaciones son antojadizas y estás más volado que Freud”. ¡Imagínense la cara de Lucas! Yo, desde mi sillón, ya estaba aplaudiendo la intensidad.
El teléfono rojo de la indignación
Lucas no se quedó callado, obvio. En vivo, se defendió diciendo que Coronel lo estaba subestimando por trabajar en un programa de farándula. “Intentó meter una metáfora medio inteligente, al estilo del periodista serio, guau, bajándome el precio a mí por estar en un programa de espectáculo. Igual sigo sosteniendo que está desesperado porque está respondiendo a un programa de espectáculo para que la gente sepa quién es. Nadie sabe quién es, te vas a la parada y nadie sabe quién es”, disparó sin piedad. ¡Pum! Esa frase dolió hasta acá.
Pero la cosa no terminó ahí. El momento cumbre fue cuando Roberto Coronel llamó en vivo a Carmiña para responderle directamente a Lucas. Aseguró que no estaba enojado, sino indignado. “Le llamo a Lucas Renatto en modo desesperado, no enojado, ya es mucho. Tal vez sí indignado por sus dichos”, aclaró, y hasta le dio una lección sobre qué es una metáfora. ¡Qué momento!
Coronel siguió cuestionando el ingenio de Renatto, y Lucas, ni lento ni perezoso, le retrucó que un periodista con la trayectoria de Roberto estuviera llamando a un programa de espectáculos para responderle. “Soy tan tonto que un periodista está llamando a un programa para responderme a mí”, ironizó. Pero Roberto, con la sangre en el ojo, soltó una frase que nos hizo pensar: “¿Ustedes creen que los periodistas no son seres humanos o qué?”. ¡Claro que sí, mi vida, tienen sentimientos y también se enojan!
Para cerrar con broche de oro, o más bien, de espinas, Coronel agradeció irónicamente la visibilidad y le recordó a Lucas sus 24 años en los medios. Incluso le ofreció un libro, “El miedo a la libertad” o “El arte de amar”. Y el final, mis amores, fue épico: “Le mando un beso de amor a Lucas, el beso de Judas”. ¡Chan! Se me erizó la piel. Esto es farándula de la buena, esa que te deja pensando y comentando con la vecina.
Cuando la vieja escuela choca con la nueva
Este cruce me hizo reflexionar un montón sobre cómo ha cambiado el mundo del periodismo y del espectáculo. Por un lado, tenemos a Roberto Coronel, con una trayectoria larga y seguramente forjada en la seriedad de los medios tradicionales. Por el otro, Lucas Renatto, que representa esa nueva generación de panelistas más descontracturados, directos y sin miedo a decir lo que piensan, aunque duela. Este choque generacional es fascinante, ¿verdad?
Para mí, este episodio de “Kaos” nos muestra que, aunque los periodistas sean “seres humanos” —como bien dijo Coronel—, cuando están en el ojo público, cada palabra cuenta. Y en el mundo del espectáculo, donde la fama es una moneda tan codiciada, la línea entre la opinión y el ataque personal a veces se vuelve muy delgada. Lo que es innegable es que estos dos nos dieron un show inolvidable. Y yo, que adoro las historias de amor (y de desamor), ya estoy esperando la próxima entrega de este culebrón mediático. ¡Porque el chisme, bien contado, siempre es un placer!


