Olimpia volvió a recordar por qué es el Decano. Con goles de Gabriel Ávalos, Mateo Gamarra y Rodney Redes, pasó por encima del 2 de Mayo y se llevó la punta del campeonato a Asunción. No fue un partido de espectáculo puro, pero sí de esos donde el equipo franjeado impone criterio y efectividad sin regalar nada.
El gol que sanó heridas
Lo mejor llegó temprano. A los 5 minutos, Ávalos metió un remate desde casi tres cuartos de cancha que se cuela como un caramelo. Esos goles son los que uno recuerda de los grandes delanteros, los que ves una sola vez en la temporada. Ese tipo de definición lo sacó de los libros de Independiente de Avellaneda, donde dejó huella. Para la hinchada olimpera, después de los cruces recientes, ese tanto parece haber reconciliado la relación con su delantero.
En la primera mitad, Olimpia controló sin ahogar. Tuvo chances para liquidar más temprano —un tiro al palo de Olveira, jugadas sueltas de Cervera— pero el 2 de Mayo aguantó lo que pudo.
La complementaria: cuando Olimpia no perdona
En el segundo tiempo, Eduardo Ledesma metió cambios y su equipo tuvo minutos de aire. Incluso generó opciones cuando mejor estaba. Pero es Olimpia: perdonarle a este equipo es suicidio.
A los 85, Mateo Gamarra cerró un gran partido con un gol en pelota parada que fue como un balde de agua fría para los norteños. Ya estaba dicho. Y en el descuento, Redes —con esa jerarquía que tiene para definir en fría— metió otro, poniendo aire de goleada a la noche de Sajonia.
Dominio sin margen de error
Este Olimpia tiene cara de campeón: autoridad, gol cuando lo necesita y paciencia para no apurar las cosas. Esa combinación es la que lo mantiene en el liderato. El Gallo tendrá que volver a remarse si quiere recuperar lo que perdió esta noche.


