Ayer en A Fazenda 18 pasó algo que ya cansa: Giovanna Gold metió la pata con comentarios homofóbicos contra Mayk Leão, y la producción del programa no se quedó callada. Durante la edición en vivo de este martes, Adriana Galisteu le plantó una advertencia verbal frente a toda la audiencia. Así es como funciona la consecuencia en la televisión brasileña cuando cruzás la raya.
El quilombo comenzó horas antes, cuando Giovanna soltó que Mayk necesitaba una "periquita" y que "nunca iba a tener lo que ella tiene". Esas frases, dirigidas a un compañero que es abiertamente gay, fueron más que suficiente para que la producción considerara que había ultrapassado los límites.
Galisteu habló claro y sin vueltas
La conductora no anduvo con rodeos. "Vos hiciste referencias al cuerpo y a la orientación sexual de Mayk que cruzaron los límites", le dijo directamente a Giovanna en la pantalla. Y para que quede claro que el asunto venía de arriba, remató: "Hablo en nombre de Record y de la producción del programa".
La advertencia fue firme pero breve. Galisteu marcó que las palabras y los gestos tienen consecuencias, que exigen responsabilidad, y lanzó un mensaje para todos en la casa: este tipo de comentarios no pasan.
Lo que molesta es la impunidad de siempre
Miren, en un reality donde pasan mil cosas por segundo, es raro que algo llegue hasta una advertencia en vivo. Así que cuando sucede, significa que efectivamente se pasó de rosca. Giovanna encontró los límites de A Fazenda y los cruzó sin mirar.
Lo que a mí me genera curiosidad es si una advertencia es suficiente o si habrá más movimientos. Porque en la farándula brasileña, cuando la producción pone el grito en el cielo, generalmente la cosa va por más. Veremos qué sigue en la próxima semana.


