Este sábado arrancan los motores. La edición número 53 del Transchaco Rally comienza con verificaciones técnicas, administrativas y de seguridad en Luque, en las inmediaciones de las oficinas de Petrobras, el principal sponsor del evento. Y lo mejor: 86 máquinas inscriptas superaron las expectativas de los organizadores, algo que no sucedía hace años en el Nacional de Rally.
La largada simbólica será esta noche desde Plaza Madero, a partir de las 20:00, en la zona de Ñu Guazu cerca del aeropuerto. Después de eso, los 72 binomios que compiten se prepararán para lo fuerte: dos vueltas de clasificación en el Ex Aratirí y luego tres etapas brutales en la región Occidental los días 30 de octubre, 31 y 1 de noviembre.
Cuando los números importan
En la farándula del motor paraguayo, un récord de inscripciones no es puro trámite. Significa que el rally sigue siendo capaz de convocar a pilotos, aficionados y patrocinadores en tiempos donde la competición local tiene que luchar contra el streaming, las redes y todo lo que mantiene a la gente pegada a la pantalla. Que 86 autos se presenten dice algo: todavía hay ganas de polvareda, de adrenalina y de algo que una pantalla no da.
Un rally que todavía mueve fichas
Para mí, que el Transchaco Rally siga siendo noticia después de 53 ediciones es mérito puro. No es un evento que facture en redes ni que genere hashtags virales, pero convoca. Los pilotos entrenan meses, los mecánicos viven bajo los autos, y la gente del interior sigue con el pulso de cada etapa como si fuera una serie de Netflix. Eso, en Paraguay, sigue valiendo.


